Una Breve Historia del Plomo en los Suministros de Agua | Fluence
Tuberías de plomo en la antigua Roma

Tubería de plomo en la Antigua Roma, en Ostia Antica. Las tuberías de plomo fueron arterias vitales para la antigua Roma.

El plomo ha estado presente en el agua desde la invención de las tuberías.

Si esta afirmación parece una exageración, consideren que el símbolo del plomo es Pb – de la palabra latina “plumbum” y que a las personas que se ocupan de construir o reparar tuberías o cañerías que transportan agua se las conoce como plomeros.

El plomo, un metal de existencia natural ha sido utilizado a lo largo de la historia de la humanidad, y fue el material más comúnmente utilizado en la construcción de tuberías. En cierto modo, es adecuado para la construcción de tuberías debido a que es estable y fácilmente maleable. El único problema que presenta es que es venenoso.

Envenenamiento Crónico por Plomo

El envenenamiento con plomo era un destino muy común para los antiguos romanos. Además de ingerir plomo a través del suministro de agua, los miembros de las clases acomodadas comían en platos de plomo y bebían vino – en el que se usaba plomo como preservante – en recipientes hechos de plomo.

Jack Lewis, escribió un artículo en la revista de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, el EPA Journal, acerca del plomo como aditivo para el combustible en el que señaló:

Los antiguos veían al plomo como el padre de todos los metales, pero la deidad que ellos asociaban a la sustancia, fue Saturno, el titán macabro que se devoró a sus propios jóvenes. La misma palabra “saturnino”, en su sentido más específico se aplica a una persona cuyo temperamento es uniformemente sombrío, cínico y taciturno como resultado de la intoxicación por plomo.

El plomo fue utilizado a lo largo del imperio romano en productos que van desde cosméticos hasta condimentos. El menaje hogareño era hecho típicamente de plomo, incluyendo tazas, platos y vajilla de servir. El material era tan ampliamente utilizado en la época que incluso algunos de los ciudadanos más pobres periódicamente podían entrar en contacto con él.

Lewis agregó:

Lo más importante de todo era la conveniencia del plomo como tubería económica y fiable para la vasta red de tuberías que mantenían a Roma y a las ciudades principales de las provincias del imperio romano, las cuales eran provistas de agua. De hecho, la propia palabra ‘plomería’ proviene de la palabra latina para el plomo, plumbum. Las tuberías de plomo que eran las arterias vitales de la antigua Roma fueron forjadas por plomeros cuya santo patrono, Vulcano, exhibía varios de los síntomas del envenenamiento avanzado por plomo: cojera, palidez y una expresión marchita.

Las consecuencias a la exposición al plomo son bien conocidas. Muchos romanos sufrían de envenenamiento crónico de plomo. La minería y la fundición de plomo fueron finalmente prohibidas en Italia. Aún así, los líderes y aristócratas de Roma mostraron claramente, según varios estudiosos, los variados síntomas de la intoxicación por plomo como la gota saturnina, la esterilidad, infertilidad y la mortalidad infantil.

El Uso del Plomo en Estados Unidos

El plomo continúa en uso de diferentes formas, incluyéndolo en impresiones y en la fabricación de armas y municiones, que es cómo se utilizó el plomo en las primigenias colonias americanas.

Las tuberías de plomo se utilizaron a lo largo de todo Estados Unidos para transportar el agua potable, pero recién fue identificado el plomo como una fuente de envenenamiento a finales del siglo XIX. En Una historia de las tuberías de plomo publicada en la revista American Journal of Public Health, Richard Rabin, MSPH, un activista en salud ambiental y ocupacional, afirmó que hacia el 1900, el 70 por ciento de las ciudades con más de 30.000 habitantes utilizaban productos fabricados con plomo para transportar el agua. Era más durable y económico que el hierro, que era la otra opción disponible. Las tuberías de plomo además pueden ser fácilmente dobladas, permitiendo que se adaptaran a las diferentes geometrías que presentaban los edificios existentes u otras estructuras.

Los problemas devenidos del uso del plomo se observaron al principio en las ciudades más importantes del país, como Nueva York y Boston, en donde las cañerías de plomo internas y las tuberías de servicio de plomo – que permitían llevar el agua desde la tubería de la calle hacia adentro del edificio – contribuyeron a los cada vez más frecuentes casos de envenenamiento por plomo. Las primeras preocupaciones respecto a la salud se plantearon en el año 1859, pero recién en la década de 1920 se tomó una iniciativa concertada para prohibir o limitar las tuberías de plomo.

Grupos de Presión a Favor del Uso de Tuberías de Plomo

Rabin afirma que existe un lobby comercial muy potente, liderado por la Asociación de Industrias del Plomo, creada en el año 1928, cuyo objetivo era garantizar que las tuberías de plomo y sus productos derivados fueran utilizados a pesar de la creciente evidencia científica sobre los riesgos de salud asociados. El grupo de presión se mantuvo activo a través de los años de la década de 1970, monitoreando los cambios que se iban produciendo en los códigos de construcción y publicando materiales educativos para apoyar el uso continuado de tuberías de plomo.

Para ser justos, en Estados Unidos el plomo se continuó utilizando en muchos otros productos, incluyendo a las pinturas. El país consumía aproximadamente el 40 por ciento de la producción mundial de plomo bien entrada la década de 1980, sobre todo usado como aditivo en las naftas.

Rubin señaló:

A pesar de una voluminosa literatura advirtiendo sobre los peligros de las tuberías de plomo para el transporte de agua, y basado en ese conocimiento, y una tendencia nacional para restringir y prohibir el uso del plomo para la distribución del agua, la industria del plomo continuó su promoción y venta de tuberías de plomo durante varias décadas. […] Aunque ha finalizado la producción de estos productos desde hace mucho tiempo, nuestras ciudades y pueblos, y la sociedad en su conjunto, siguen pagando el precio de continuar usando todavía en muchos hogares cañerías de plomo.

Regulaciones para el Uso del Plomo

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) promulgó una regulación técnica para el uso del plomo en el año 1991 con el objeto de mitigar los problemas asociados con la contaminación por plomo originada en el agua corrosiva. Los sistemas de distribución de agua están obligados a cumplir con la Norma del Plomo y el Cobre, que indica la realización de un muestreo regular del agua y el reemplazo de las tuberías de servicio construidas con plomo.

Estas reglas fueron revisadas por última vez en el año 2007. Y por ello es posible que los gobiernos de los distintos estados de Estados Unidos tengan normas más estrictas para el agua potable que las de la propia EPA. Los lineamientos mencionados se aplican sólo a los sistemas públicos de agua.

Para obtener más información respecto a las medidas de protección de la calidad del agua potable y sus normas consultar el sitio web de la EPA.

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