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En el estudio, se observaron las tasas más severas de deposición de “lluvia plástica” en el Parque Nacional de las Montañas Rocosas.

Un nuevo estudio ha rastreado la dispersión de las partículas siguiendo patrones atmosféricos en largas distancias

La descomposición del plástico es lenta a nivel molecular, pero se rompe fácilmente en fragmentos y fibras más y más pequeñas que pueden causar problemas de salud y daños ambientales. Llamamos a estos pequeños trozos de plástico en el medio ambiente microplásticos y, según nuevas investigaciones científicas, 11 mil millones de toneladas métricas de microplásticos probablemente se acumularán en nuestro entorno para el 2025.

Pero los microplásticos no descansan donde se desechan. Los microplásticos ahora se están acumulando a mil toneladas anuales en áreas protegidas en el oeste, incluyendo el Parque Nacional Joshua Tree, el Gran Cañón y el Parque Nacional de las Montañas Rocosas. Pero, ¿cómo llegan allí?

Microplásticos Depositados Secos y Húmedos

Los microplásticos generalmente se describen como depositados secos o húmedos.

Los microplásticos depositados húmedos generalmente son transportados por las precipitaciones a medida que las tormentas se mueven a través de las áreas metropolitanas. Por ejemplo, un estudio del 2019 encontró microplásticos en el 90% de las gotas de lluvia que recolectaron en las Rocosas. Pequeños filamentos de ropa de nylon demasiado pequeños para ser atrapados en el colector de pelusas de una secadora en el medio de Denver, por ejemplo, bien podrían terminar en una nube de truenos sobre un parque nacional.

Dado que el tratamiento convencional de efluentes no suele eliminar los microplásticos, a menudo encuentran su camino en el agua superficial a través de efluentes tratados. Algunas investigaciones han demostrado que las partículas de plástico en lodos de tratamiento de efluentes se pueden reducir por medio de digestión anaeróbica.

Los microplásticos depositados en seco son transportados por fenómenos de clima seco como el viento. Un nuevo estudio de 2020 ha descubierto microplásticos en polvo soplando a través de áreas áridas, siguiendo patrones atmosféricos que los dispersan a gran escala en largas distancias.

Entendimiento Sobre el Ciclo del Plástico en la Atmósfera

Janice Brahney de la Universidad Estatal de Utah hizo el descubrimiento mientras analizaba el polvo en el desierto occidental. En lugar de la composición esperada de piezas de cuarzo, feldespato, polen e insectos, encontró un arco iris de partículas de plástico. Este polvo microplástico depositado en seco estaba compuesto por partículas de plástico más pequeñas que las partículas depositadas húmedas; sin embargo, se encontraron en concentraciones más altas.

Brahney utilizó un modelo informático de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) que puede tomar una coordenada de ubicación y determinar dónde estaba la masa aérea del espacio hasta 48 horas antes, y también predecir hacia dónde irá en el futuro. En el estudio, las tasas más severas de deposición de “lluvia plástica” se observaron en el Parque Nacional de las Montañas Rocosas no muy lejos de Fort Collins y Denver, Colorado. Y con la ayuda del modelo informático, los investigadores fueron capaces de identificar las ciudades como el probable origen de los microplásticos.

Los científicos han sido conscientes durante mucho tiempo de que los microplásticos se acumulan en el océano y son consumidos por organismos diminutos, pero sólo recientemente se han dado cuenta de cuántos microplásticos en el aire se transportan por la atmósfera en forma de polvo. Según Steve Allen de la Universidad de Strathclyde en Escocia:

El transporte atmosférico significa que nuestras áreas silvestres — y por lo tanto nuestra red de seguridad de ecosistemas, insectos y animales no afectados por la agricultura- no son seguras. […] Los efectos del microplástico en estas áreas todavía se están investigando, pero se sabe que […] comerlo puede bloquear el tracto digestivo de pequeñas criaturas como gusanos. Eso ni siquiera es contando los productos químicos mutagénicos, cancerígenos y disruptores endocrinos que transporta el plástico.

La investigación de Brahney da una nueva visión del ciclo del plástico atmosférico. Las ciudades generan microplásticos y las tormentas luego las llevan por muchos kilómetros. Y la investigación trae una nueva comprensión de cómo los procesos aéreos globales como la corriente de chorro pueden llevarlos a grandes distancias, millas por encima del suelo, explicando por qué se encuentran depositados en elevaciones tan altas.

Podemos ser capaces de escapar de muchos problemas de la vida de la ciudad en el desierto, pero la nueva investigación muestra que los microplásticos no son uno de ellos. Son omnipresentes, desde las montañas hasta el fondo del océano. Brahney explicó: “Estamos produciendo algo que no desaparece, y sólo porque no podamos verlo no significa que no esté ahí”.