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En Bolivia, la contaminación de arsénico sucede tanto de manera natural como del resultado de la minería que se ha estado sucediendo desde los días de los Incas antiguos.

La exposición prolongada al metaloide, ya sea de fuentes naturales o industriales, puede ser causa de una variedad de problemas de salud

La Organización Mundial de Salud (OMS) categoriza al arsénico como uno de los 10 productos químicos más preocupantes desde el punto de vista de la salud pública. La exposición prolongada al arsénico, particularmente en el agua potable y los alimentos cultivados que requieren riego, aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares, dermatológicas y neurológicas, así como diversas formas de cáncer. Al menos 4 millones de residentes de Argentina, Chile, México, El Salvador, Nicaragua, Perú y Bolivia están expuestos a concentraciones peligrosas del mismo.

Los factores geológicos naturales son los responsables de la mayoría de la contaminación de arsénico en México, Argentina, Chile, Perú y Nicaragua, pero las actividades humanas también conducen a grandes problemas de contaminación por arsénico. Las industrias de minería y refinería de minerales son responsables de gran parte del problema en Chile, Bolivia y Perú. En Brasil, los procesos electrolíticos en la producción de metal contribuyen al problema. Una fuente más pequeña pero significativa son los pesticidas de arsénico, utilizados principalmente en México. Aunque por lo general, la mayoría del arsénico en el agua superficial y subterránea de América Latina proviene de minerales producidos por vulcanismo Terciario y Cuaternario de las Montañas de los Andes.

A continuación se mencionan más detalles sobre la contaminación por arsénico en los países latinoamericanos:

Argentina

Las zonas del norte y el centro de Argentina, como la provincia de La Pampa, tienen altas concentraciones de arsénico. En La Pampa, los niveles de arsénico varían ampliamente según la localidad. Los estudios han observado niveles de <4 μg/L a 5.300 μg/L en la región. Algunas zonas urbanas usan el tratamiento de osmosis inversa, pero no es práctico en áreas rurales y tierras de ganado. Un estudio del 2012 de los efectos de la contaminación de arsénico en la llanura de la Rioja, las sierras de la Pampa y la llanura de la zona Chaco-Pampa descubrió un mayor riesgo de cáncer de colon en mujeres y cáncer de pulmón y vejiga en ambos sexos.

Bolivia

En la Cordillera de los Andes de Bolivia, es difícil distinguir entre el arsénico que sucede en forma natural y el arsénico resultante de la contaminación minera. Esto se debe a que las fuentes naturales son abundantes y la minería de metales se ha estado sucediendo desde los días de los antiguos Incas, y luego por los colonizadores españoles. Todavía existen pilas de residuos mineros de esta larga historia al aire libre, sujetos a escorrentía y dispersión en forma de polvo en el viento.

Chile

En la región de la Quebrada Camarones del desierto de Atacama en Chile, los niveles de arsénico en el agua potable natural son tan altos que a lo largo de 7.000 años, los residentes han realmente desarrollado una tolerancia al arsénico, según sugiere una investigación nueva. El agua contiene 1 mg/L de arsénico, 100 veces el valor de la pauta provisional de la OMS de 10 μg/L.

En otras partes de Chile, la minería es uno de los pilares de la economía, y los trabajadores de todo el país trabajan en la industria debido a los salarios competitivos. Sin embargo, los trabajadores y residentes de las zonas mineras con frecuencia se convierten en víctimas de la exposición al arsénico. La zona central norte del país tiene tanto niveles naturalmente altos de arsénico como la actividad minera que agrava el problema.

El Salvador

En El Salvador, sólo se trata el 2% de las descargas de efluentes industriales y municipales, y el 90% del agua superficial está contaminada, Es por esto que el arsénico proveniente de la minería de oro y plata se convirtió en una problemática tan importante y la pequeña nación simplemente cesó toda explotación minera del metal con una prohibición rotunda, la misma contó con el apoyo del 77% de la población del país. Se descubrió que los niveles de arsénico están 10 veces por encima del límite aceptable cerca de una mina en el Departamento de Cabañas. El Salvador sirve como un cuento con moraleja para la industria minera sobre la necesidad de las prácticas sostenibles y buenas relaciones con la comunidad.

México

Los científicos citan el uso excesivo de los acuíferos y la evaporación como los principales mecanismos que elevan los niveles de arsénico en México. Los niveles en los estados norteños de Chihuahua, Coahuila, Durango y Sonora varían de 7 a 600 μg/L. En Aguascalientes, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Hidalgo y Zacatecas también continúan mostrando niveles de arsénico superiores a la norma corriente mexicana para el agua potable.

La información es escasa en los otros estados mexicanos, donde se encuentran niveles superiores a los 10 μg/L. Es imposible hacer una estimación precisa de cuántos mexicanos son afectadas actualmente por la sobreexposición al arsénico, pero un intento en el 2001 basado en unos pocos estados sugirió que el número está entre 400.000 a 2 millones de residentes expuestos a concentraciones de 25 μg/L.

Nicaragua

La desnutrición y hepatitis B son problemas comunes en Nicaragua, y los estudios sugieren que amplifican los efectos de la exposición al arsénico. Sin embargo, una encuesta realizada en Nicaragua, la Evaluación Rápida de la Calidad del Agua Potable (RADWQ, por sus siglas en inglés), descubrió que la mayoría de las fuentes de agua de Nicaragua cumplen con las directrices de la OMS. Ninguno de los suministros de red pública de agua tenían niveles de arsénico superiores al valor guía de la OMS, pero 18 de los 46 municipios estudiados en la encuesta tenían niveles de arsénico por encima de la pauta de la OMS, con la peor tasa de cumplimiento (8.8%) y las más altas concentraciones que se observan en las perforaciones de la zona amplia Central Norte. El incumplimiento fue peor en Nueva Segovia (8.2%) y Madriz (5.4%), sin embargo, también se detectó arsénico en los departamentos de Boaco, Estelí y Matagalpa, así como en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).

Perú

Aunque Perú recientemente ha experimentado una considerable resistencia a la problemática minera, recibe descargas con fuentes naturales de contaminación con arsénico, generalmente de depósitos que cargan enargita de cobre, zinc y plomo (la enargita es una mineral que contiene sulfuro de cobre y arsénico). Históricamente, Perú ha sido un importante productor mundial de arsénico para uso en pesticidas, y es una región minera productiva de oro, plata y cobre. Se estima que 1,6 millones de personas viven en un radio de 5 km de las operaciones mineras actuales o pasadas. En el 2014, 151 muestras de agua de la cuenca del río Rímac — incluyendo Lima, Achaya, Ananea, Caracoto, Platería, Juliaca, La Oroya, San Antón, Puno y Taraco–fueron probadas para el arsénico. Se descubrió que casi el 80% de las muestras tenían un nivel de arsénico superior al límite de 10 μg/L de la OMS y el 41% contenía más de 50 μg/L, cinco veces mayor al estándar de la OMS.

Soluciones para Eliminación de Arsénico

Se han optimizado una variedad de tecnologías para la eliminación de arsénico del agua, tales como filtración coagulación, filtración oxidación, adsorción de medios, intercambio iónico y filtración de membrana. La estrategia que se utiliza depende de una variedad de factores, tales como la calidad del agua cruda, el espacio disponible, las posibilidades de eliminación del derivado y la presencia de otros contaminantes.

Cuando muchos contaminantes como el arsénico, flúor, nitratos, sal y otras sustancias coexisten en el agua, se justifica la ósmosis inversa (OI). Se ha utilizado en la Argentina desde la década de 1980. Sin embargo, las concentraciones de sílice de 70 ppm o superiores pueden dañar las membranas de OI y dificultar la adsorción.

El intercambio de iones no es popular debido a problemas técnicos inherentes y los gastos. La separación de membrana puede alcanzar hasta el 95% de la eliminación, pero el costo inicial es alto y produce un producto derivado de arsénico concentrado que requiere tratamiento. Para las aplicaciones de agua potable, se prefiere la adsorción usando el hidróxido de hierro ya que el método no disminuye la calidad del agua.

La coagulación-filtración puede eliminar hasta el 90% del arsénico, pero el espacio y el equipo necesarios pueden ser inaccesibles. Similar a la filtración coagulación es la filtración oxidación, que se utiliza generalmente conjuntamente con la ultrafiltración. No requiere de tanto espacio como la filtración coagulación y ofrece las ventajas añadidas de mayor calidad del agua, eliminación de virus y menos uso de químicos.

En un artículo reciente, el Vice Presidente de Marketing y Ventas de Fluence para América Latina, Alejandro Sturniolo, miembro de la Junta Directiva de la Asociación de América Latina de Desalinización de Agua y Reúso (ALADyR), recomienda la ultrafiltración coagulación como una solución para el problema de arsénico en Argentina. Ahora, como América Latina y el mundo están desarrollando una concientización sobre la magnitud y la gravedad de esta amenaza invisible para la salud humana, los modos de tratamiento se deben adaptar a las necesidades precisas de la zona.

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