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Cuando el agua se asienta durante mucho tiempo, el lavado de manos y la descarga de inodoros pueden aerosolizar el agua estancada cargada de bacterias.

Los cierres prolongados y la falta de flujo de agua pueden conducir a una concentración peligrosa de patógenos y metales

Cuando los edificios permanecen prácticamente abandonados debido a órdenes de la pandemia de quedarse en casa, el agua deja de fluir a través de sus tuberías y comienzan a suceder cosas malas dentro de las tuberías. Los productos químicos nocivos comienzan a acumularse y los microorganismos potencialmente patógenos comienzan a crecer. Solo se requieren días para que se formen concentraciones peligrosas, pero muchos edificios permanecerán cerrados durante meses. ¿Qué tan serio puede ser el problema? Ha habido poca orientación o información autorizada sobre la calidad del agua en edificios vacíos hasta ahora, pero un nuevo estudio de la Universidad de Purdue ha arrojado algo de luz sobre el tema.

La Fundación de Ciencia Nacional otorgó un subsidio de Investigación de Respuesta Rápida a un equipo de investigación de Purdue para monitorear la calidad del agua de edificios mientras estén vacíos y para cuando vuelvan a estar ocupados. El estudio ayuda a un impulso nacional para armar a las agencias de salud pública, propietarios de edificios y operadores de agua con información sobre cómo poner en marcha edificios que quedaron vacíos por la pandemia sin poner en riesgo la salud humana. El ingeniero ambiental de la Universidad de Purdue Andrew Whelton explicó lo siguiente:

No diseñamos los edificios para que estén cerrados durante meses. Este estudio se centra en las consecuencias y ayudará a los propietarios de edificios a asegurarse de que sus edificios estén seguros y operativos cuando los ocupantes regresen.

Agua Estancada en Plomería

Si bien quedarse en casa puede ayudar a prevenir la transmisión de COVID-19, el agua estancada en tanques de agua, filtros, calentadores y suavizantes puede promover el crecimiento de la bacteria mortal Legionella que causa Legionelosis, así como otras bacterias patógenas. Sin embargo, los investigadores también señalan que no todas las bacterias que pueden florecer en las tuberías son patógenas, y no todo el peligro proviene de los patógenos.

El plomo y cobre en el agua pueden causar problemas neurológicos y cardiovasculares, así como diarrea y náuseas. Durante el uso normal, la lixiviación de metales en el agua desde las tuberías es tan lenta que las concentraciones son insignificantes en el punto de uso, pero pueden alcanzar rápidamente niveles peligrosos si el agua permanece demasiado tiempo en las tuberías.

La descarga de inodoros y el lavado de manos pueden aerosolizar el agua estancada cargada de bacterias y causar enfermedades pulmonares. Este vector de enfermedad está activo incluso si el suministro de agua está clorado porque los desinfectantes en el agua se disipan con el tiempo.

Manteniendo el Agua en Movimiento

Los Estados Unidos (incluidos algunos estados individuales), Canadá, Inglaterra y Europa han hecho recomendaciones para mantener el agua segura mientras los edificios permanecen inactivos durante la pandemia COVID-19. Aunque las recomendaciones difieren, coinciden en que es importante no dejar que el agua se estanque.

Los grifos, calentadores de agua, ablandadores, refrigeradores, inodoros y otros componentes del sistema de agua, como las torres de enfriamiento, deben enjuagarse al menos una vez por semana para reemplazar el agua posiblemente cargada de bacterias con agua dulce y eliminar sedimentos potencialmente peligrosos. La duración del enjuague del edificio depende de condiciones únicas para cada construcción, pero un edificio grande podría requerir horas o incluso días para lograr una rotación de agua suficiente.

Una estrategia clave es no dejar que el agua se asiente en primer lugar. Una vez que se desarrolla un problema, la mitigación se vuelve problemática. Caitlin Proctor, investigador doctoral en la Universidad de Purdue, advirtió:

A medida que volvemos al trabajo después del distanciamiento social, incluso la limpieza completa del edificio podría no tener éxito en la extracción de agua dulce.

La limpieza de un edificio después de que se haya suscitado un problema puede requerir descargas químicas y equipo de protección personal y, en consecuencia, más gastos.